El año pasado en una de mis fraudulentas búsqueda de internet, mis ojos se toparon con un titulo que me movió el piso. El hombre que amo a Jane Austen era un nombre que sin duda se me quedo marcado en lo más hondo de mi corazón fan de Orgullo y Prejuicio. Es muy sabido que la escritora nunca llego a casarse y jamás vivió un romance como el de sus libros.
Es por eso que la primera vez que vi la caratula casi lloro. Mi gran sueño de ver a mi amada Jane en un romance se haría realidad. Además, el argumento era atrapante e ingenioso (o me parecía). Fue por eso que gracias a esa mezcla de capricho e ilusión, Rose y yo lo buscamos en la Feria del Libro. Me costo dinero, sudor y lagrimas encontrarlo.
Es una lastima que lo haya detestado.
Nombre original: The man who loved Jane Austen
Editorial: Ediciones Urano, S.A.
Autora: Sally Smith O'Rourke y Michael O'Rourke
Año: 2006
Numero de Paginas: 317
Encuadernación: Tapa Blanda
ISBN: 978-84-96711-20-4
Cuando Eliza adquirió aquel antiguo tocador, no tenía ni idea de la aventura que estaba a punto de comenzar para ella. Ocultas tras el espejo dormían dos cartas que databan de comienzos del siglo XIX… una de ellas escrita por Jane Austen y la otra, aún más increíble, por FitzWilliam Darcy, el protagonista de la novela más famosa de la autora, Orgullo y prejuicio. ¿Sería posible que Darcy hubiese existido realmente, y que Austen hubiese mantenido una historia de amor con él? Apasionada por el descubrimiento, Eliza contacta en Internet con alguien que comparte el apellido Darcy, un supuesto descendiente del autor de la carta, que puede tener las respuestas que ella busca. Eliza acude a la mansión de Darcy, donde un grupo de personajes se preparan para un baile que parece salido de otra época. Allí le espera un hombre misteriosos, un romance inesperado… y un secreto increíble.
No me considero una lectora muy exigente. Si la historia me gusta en un primer momento, es difícil para mi encontrarle algún pero. Eso si, si los fallos son demasiado notables y si hay sentimentalismo de por medio no hay escritor que se salve.
Y eso fue lo que me ha pasado con El hombre que amo a Jane Austen.
Eliza es una artista en New York. Tiene un negocio lucrativo, un novio con un trabajo estable y un gato con sobrepeso llamado Wickham. ¿Y por que ese nombre? Adivinaron, la niña es fan de Jane Austen y no tuvo mejor idea que ponerle a su gato el nombre del militar que deshonro a Lidia Bennet.
Un día, esta neyorquina compra un tocador del siglo diecinueve en una tienda de antigüedades, y al llevarlo a casa, descubre que el objeto en cuestión tiene ocultas dos cartas una de ellas proveniente de la mismísima Jane Austen y la otra... escrita por un hombre llamado Fitzwilliam Darcy.
Bueno, y es técnicamente allí donde empieza la historia. Cuando Eliza descubre las cartas en su piso. Pero a mi modo de ver, la trama realmente empezó casi a la mitad del libro, y aún así no me logro convencer hasta casi al final.
Les advierto que tengan cuidado, esta reseña puede contener spoilers.
Hablaré de los personajes,
La protagonista (si ella es realmente la protagonista) Eliza la considero bastante insípida, no tengo idea de como piensa, lo que explica el hecho que no entienda la razón de sus actos. Tampoco entiendo su necesidad de hablar sola, hablarle al gato o hablarle a los cuadros, pero eso es otro tema.
Fitzwilliam Darcy, el "chico", es un rico demasiado bonachón. Me refiero es que es tan bueno, que te es imposible creértela. Además, tampoco llegas a entender el por que de su actuar, ni supe realmente lo que sentía hasta el último capitulo del libro, y aún así no me quedo del todo claro.
Los demás personajes son prácticamente lo mismo, se nota que la escritora intento darles profundidad pero al final, solo quedo humor del barato y palabras. En pocas palabras en lo absoluto profundidad, tanto para los protagonistas como sus secundarios.
La mejor de todos fue sin duda mi Jane, que hace una participación estelar en el libro. Y si bien, a mi modo de ver, no estuvo del todo bien recreada. No parecía Jane Austen, pero a ella si que la entendí.
La historia de amor que surge entre los protagonistas ... bueno, a mi modo de ver no hay historia de amor. Llegas al final del libro y te quedas con cara de... ah, así que se querían, vaya. Quizás sea por que gran parte de la novela son los flashbacks de Darcy y recién es cuando termina su laaaaaaaaaaaaaaaaaargisimo relato, que vuelve a entrar en escena Eliza.
Los escenarios. Pues, esta dividido entre Estados Unidos (Virgina y New York) e Inglaterra. Siento que Inglaterra no supo recrearla en lo absoluto bien, tampoco las costumbres de la Época de la Regencia. Me puso triste el hecho que la vida de Jane Austen en 1810 se tomara tan a la ligera cuando a mi modo de ver eso era lo más interesante del libro.
Respecto al estilo en sí de la narrativa, es penoso. Se reconocer a una novata cuando la leo y este a sido un debut muy vergonzoso. Utiliza a cada segundo las comparaciones, en intentos de añadirle comedia a la novela, pero para mi era innecesario. No detecte profundidad en ningún aspecto, el libro va muy rápido y las escenas no llegan a encajar. Si quería darnos explicaciones ¿Por que hace hablar sola a la pobre Eliza? Parecía esquizofrenia. Tampoco me ha servido que no colocara como se sentían los personajes hasta el final del libro. Eliza y Darcy me han parecido irrazonables más de una vez.
En conclusión, estoy muy decepcionada. Es una novela que sin duda se empolvará en mi estantería. Demasiado brusca para mi gusto, con relleno innecesario y personajes de lo más extraños. Aún así, hay momentos en que la trama es bastante interesante y estoy segura que si Smith O'Rourke hubiera sabido explotarla bien, habría sido una novela fantástica.
UN 3.4

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